Expertos en ver el mundo con ojos desorbitados,
aprendiendo de enseñanzas desenfocadas.
Vagabundos sucios y perezosos
en busca de un buen callejón donde nadie los moleste,
como dice la sabiduría popular: de tal vagabundo tal callejón.
Joven, dime que tan sucio andas y te diré qué tan vagabundo
eres.
Joven, al mal sucio un buen callejón.
No tapas el dentífrico
No te pones talcos
No hay tiempo, joven.
Bailas y te emborrachas sin atarte los zapatos.
Tus decisiones son tirar al blanco en medio del smog.
No sabes
si aciertas o fallas.
Recuerda, el tiempo pasa.
Encuentras buenos días mientras vagas
pero los repites hasta gastarlos.
Las hojas del otoño que arrastra el viento las percibes como
ratas.
Caminas entre los vertiginosos ríos de gente con un lápiz y un
cuaderno en las manos.
Hoy viste un hombre limpiándole el culito a su hijo frente al
monumento,
¿Que quiere decir eso? Posiblemente nada, son las cosas que
suceden en los días.
Ante la necesidad no se respeta nada.
Vuelves a casa.
Te estampas contra tu sombra en la cama destendida.
Vives en días con final abierto.

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